Inevitablemente el paso del tiempo va dejando huella en nuestra piel. Primero aparecen líneas de expresión, a las que luego se suman pérdidas de volumen y elasticidad, y las poco agradables arrugas. Los primeros signos de envejecimiento comienzan a partir de los 25 años, y en ello indicen tanto factores internos como externos.
Entre las causas internas está nuestra edad biológica, que determina los cambios en la estructura de la piel y las funciones celulares, y la genética. Se sabe, por ejemplo, que las pieles claras y sensibles están más predispuestas a presentar arrugas a temprana edad. Este tipo de factores son inevitables, y poco o nada podemos hacer. Distinto es con las causas externas del envejecimiento, que si podemos manejar a nuestro favor.
Lejos el principal factor ambiental que afecta nuestra piel son los radicales libres, y el estrés oxidativo que provocan. Los radicales son moléculas reactivas capaces de lesionar las estructuras celulares, incluidos lípidos y proteínas, acelerando la aparición de los signos visibles de la edad. En circunstancias normales, los radicales libres pueden ser neutralizados por los antioxidantes de la piel. Pero con los años disminuye la capacidad natural para desactivarlos. ¿El resultado? Todos los componentes de las células cutáneas se dañan, y la piel se ve cansada y envejecida.
La “ARCILLA ROSA” es el resultado de la mezcla de la arcilla roja y blanca. Es rica en hierro y oligoelementos. Es absorbente y no es nada abrasiva. Es estimulante, antiséptica, antiinflamatoria. Promueve la circulación, drena y es idónea para zonas localizadas de grasa, celulitis y/o flacidez. Es cicatrizante. Restaura la piel dañada y calma la piel irritada. Regenera el colágeno, promueve el crecimiento de nuevas células y regenera la elastina de la piel. La arcilla rosa es revitalizante y energizante, especialmente indicada para pieles apagadas. Es despigmentante (una mascarilla perfecta para pieles con imperfecciones y/o marcas y manchas). El resultado es una piel radiante, luminosa y sedosa
El “COLÁGENO” hidrata, humecta, nutre y revitaliza la piel. Contiene vitaminas, antioxidantes, minerales y nanoparticulas que permiten regenerarla y combatir las manchas del sol.
El “KARITÉ” está llena de nutrientes, incluyendo la vitamina A, que tiene muchas propiedades curativas y se utiliza para ayudar en el tratamiento de manchas, arrugas, eczemas y dermatitis, así como quemaduras e incluso las estrías. La manteca de karité también está llena de antioxidantes como la vitamina E, así como los polifenoles y fitonutrientes. Estos ingredientes hacen manteca de karité un anti-inflamatorio natural, que es por lo que funciona tan bien como hidratante y calmante de todo tipo de pieles
(Fuente: http://www.elpopular.pe/)
PALMITATO DE SODIO
OLEATO DE SODIO
LAURATO DE SODIO
GLICERINA AGUA
DODECIBENCENOSULFONATO DE SODIO
MEA COCAMIDA
VITAMINA E
ACEITE ESENCIAL DE ROSA MOSQUETA (Rosa eglanteria L.)
COCOAMIDOPROPIBETAINA
DIÓXIDO DE TITANIO (CI 77891)
PENTAERITRITIL
TETRA-DI-T-BUTIL HIDROXIHIDROCINAMATO
PENTETATO DE PENTASODIO.
CREMA DE CONCHA NáCARACEITE DE ñAME SILVESTRE (Dioscorea mexicana )ACEITE ROSA MOSQUETA (Rosa eglanteria L.)ACEITE DE GERMEN DE TRIGO (Triticum aestivum L.)
ACEITE DE HEMP (menos del 1% de THC)
CAFEíNA
EXTRACTO DE CíTRICOS
AGUA
ESTEARATO DE GLICERILO
ALCOHOL CETíLICO
áCIDO ESTEáRICO
GLICERINA
ESTEARIL ALCOHOL
CREMA DE CONCHA NACáR
CARBOMERO 940
TRIETANOLAMINA
PROPILENGLICOL
DIAZOLIDINI UREA
CITRICIDAL
FRAGANCIA